Cómo cambiar de operador Internet: guía completa y contactos
Cambiar de operador de Internet puede parecer un proceso complicado, pero en realidad es una gestión bastante sencilla cuando se conocen los pasos correctos.
Por qué cambiar de operador de Internet
Cambiar de operador puede ayudar a reducir el coste mensual, mejorar la conexión o acceder a servicios más adaptados al uso del hogar.
Facturas demasiado altas
Muchas tarifas incluyen promociones temporales que aumentan después de algunos meses.
Conexión lenta o inestable
Si la velocidad real es inferior a la contratada, puede ser recomendable buscar otro operador.
Mejorar los servicios contratados
Algunos hogares necesitan más velocidad o paquetes que incluyan fibra y móvil.
Cómo cambiar de operador paso a paso
Elegir el nuevo operador
Antes de contratar conviene comparar velocidad, precio y condiciones.
Comprobar la cobertura
La disponibilidad de fibra puede variar dependiendo de la zona.
Solicitar la contratación
La contratación puede realizarse por teléfono, internet o en tienda.
Instalación de la nueva conexión
Un técnico instala el router y verifica el funcionamiento de la conexión.
Qué ocurre con el operador anterior
Conservación del número
Normalmente es posible mantener el mismo número de teléfono.
Devolución de equipos
Puede ser necesario devolver dispositivos como routers o decodificadores.
Última factura
Después del cambio es habitual recibir una última factura del operador anterior.
Principales operadores de Internet y cómo contratarlos
Movistar
Teléfono para contratar: 1004
Orange
Teléfono para contratar: 1470
Vodafone
Teléfono para contratar: 1444
Operadores alternativos con tarifas competitivas
Yoigo
Teléfono para contratar: 1707
MásMóvil
Teléfono para contratar: 900 696 000
Consejos para cambiar de operador con tranquilidad
Comparar varias ofertas
Comparar operadores permite encontrar la tarifa más adecuada.
Revisar las condiciones del contrato
Conviene revisar permanencia y costes de instalación.
Guardar la información de la contratación
Conservar el contrato facilita futuras gestiones.
